El vivo vive del tonto, y el tonto de su trabajo.

La “clase” política. (Valparaíso, 11 de marzo de 1990)


sábado, 30 de abril de 2016

¿QUE FANTASMAS MINISTRO?.

Nuestro Ministro del Interior de Centro llamó a la calma, asegurándonos: “Hay que sacarse los fantasmas de que está en tela de juicio el derecho de propiedad”, como si pudiera asegurar que el concepto de propiedad privada estará a salvo de la jauría y su cambio constitucional ¿De donde sacaron que hay gente que pretende quedarse con la propiedad ajena?.

Yo creo que el asunto es otro, no veo como se podría interpretar algo tan claro como el concepto de propiedad. Lo mío es mío porque lo adquirí por medio de una compra, cesión, herencia u otro medio contemplado en la ley, y si alguien lo quiere tener, me lo tiene que comprar a mí, siempre que se lo quiera vender. No sé cómo podríamos tener otro concepto que no sea este.

Burgos no puede pretender que la gente inteligente le crea. Una cosa es engatusar al populacho bárbaro con promesas de marca mayor, y otra muy distinta es convencer a alguien medianamente inteligente que hay que confiar en lo que se dice y no en lo que se hace. El cambio constitucional se basa en utilizar una tinterillada con el fin de modificar el concepto de propiedad, sin esto no pueden robar dentro de la ley y sin robar no pueden regalar cosas. Y claro, sin regalar cosas no pueden permanecer en el poder por mucho tiempo.

La nueva constitución consiste en eso: Poder robar dentro de la ley. Es la única manera de ejecutar los “cambios profundos que permitirán terminar la obra inconclusa de Salvador Allende”.

De todas formas el derecho de propiedad se vulnera día a día. Las contribuciones de bienes raíces y las patentes municipales son un impuesto al patrimonio, a pesar de estar este prohibido. El impuesto a la renta es también una vulneración al derecho de propiedad, nunca he entendido la razón por la que se debe entregar parte del dinero ganado solo por haberlo ganado. Los impuestos son la forma en que el Estado se apropia de los flujos que genera la propiedad.

En mi opinión, solo deben existe impuestos al consumo y a los “males causados”, por ejemplo, una empresa que contamina el agua o el aire, cuyo proceso de descontaminación cuesta dinero.


Para la izquierda, una nueva constitución que no vulnera el derecho de propiedad, es tan inútil como una reforma laboral sin la titularidad sindical. El poder total es el objetivo y no hay poder total sin control de la propiedad ajena a través de un monopolio creado por la legislación.

viernes, 29 de abril de 2016

¿Y SI NOS VAMOS TODOS LOS BUENOS?.

El comentario del momento es el auto exilio de Hernán Büchi. El hombre se radicará en Suiza. Es curioso, tanto los defensores del capitalismo como Büchi y también los marxistas, siempre deciden irse a países capitalistas. Los comunistas viajan a Venezuela y Brasil solo a buscar maletines con billetes, para vivir prefieren lugares más neoliberales, al parecer. Je…je…je.

En lugar de Büchi, nuestro principal prócer nacional, hago lo mismo. El hombre ya tiene 67 años, me imagino que plata no le falta y aquí no hay mucho futuro que digamos. Suiza debe ser el país más civilizado del mundo, donde me imagino no se permite incendiar casas con gente dentro, los estudiantes tienen la mala costumbre de estudiar y como dijo el ex ministro, las autoridades no se dedican a interpretar y reinterpretar leyes de acuerdo a la ocasión. Büchi anuncia que en teoría pagará más impuestos que en Chile, aunque sabe lo que va a pagar y sabe que el Estado no le va a robar más de lo pactado en nombre del pueblo.

Yo no me iría Suiza, me gustaría un lugar más alejado del mundanal ruido. No sé por qué razón siempre me ha llamado la atención la isla de Jersey, en el canal de la Mancha. Hace muchos años, “cuando era cabro chico”,  vi una película ambientada durante la Segunda Guerra Mundial, y ahí estaban los alemanes, ocupando las islas del canal. Y me gustó el lugar.

Luego me enteré que es un paraíso fiscal, y me gustó mucho más. Luego recorrí sus calles con Google Earth y ni les cuento, me gusto más, tanto que viviría ahí sin dudarlo.

La islita esta, junto a Guernsey y otra más, son dependencias de la Corona Británica, aunque tienen un pasado francés. Digamos que su cultura debe ser una buena mezcla de lo mejor de ambos países, aunque ahora pertenece al mejor de ambos (cada uno tiene sus debilidades).

La isla está al lado de todo, es como vivir en Santiago a dos cuadras del Metro, pero con un ambiente campestre de pueblo chico. Tal vez Jersey es lo más parecido al paraíso terrenal, al menos mucho más de lo que es Venezuela y Barbarilandia, y lo será mucho más luego de las próximas “reformas profundas”.


Bueno, soñar no cuesta nada. No veo la posibilidad de retirarme en Jersey, tal vez me tendré que conformar con algo más cerca, algo entre Papudo y Santo Domingo, con menos vecinos, aunque con los mismos ladrones en el gobierno.

Tal vez tendríamos que largarnos todos los que trabajamos y dejar al populacho aquí robándose entre ellos. Como no tendrían que robar, no habría delito y terminaríamos con la delincuencia. Ja!.